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PRUEBA ALFA ROMEO GIULIA: BENDITO REGRESO (parte 2)


A todo Alfa se le supone un Cuore Sportivo, de manera que al Giulia no le vale solo con parecerlo: también ha de serlo. A juzgar por lo que hemos visto en la primera parte de la prueba, el primer punto lo cumple sobradamente, pero nos falta por dilucidar el segundo y más importante. ¿Habrá conseguido Alfa imprimir en el Giulia el carácter dinámico que se espera de él o se quedará, como tan a menudo ocurre últimamente, en otra buena jugada de marketing?

Las preciosas y retorcidas carreteras secundarias asturianas se encargarán de sacar al Giulia de su zona de confort y dirimir hasta que punto el Giulia es el coche que los entusiastas esperamos. Tras las breves explicaciones de Jorge, comercial en el que se atisba verdadero gusto por el automovilismo, me quedo solo con el coche. Se trata de la versión 2.2 diésel, así que me pongo el chaleco anti prejuicios  -que cada día pesa más-  y aprieto el botón redondo del volante que pone en marcha el motor.

PRUEBA ALFA ROMEO GIULIA: BENDITO REGRESO (parte 1)


Nunca un regreso fue tan esperado. Dar a luz al Giulia ha sido uno de los retos más importantes a los que se ha enfrentado Alfa en mucho, mucho tiempo. No sólo por lo que tenía que demostrar a su público, sino por lo que tenía que demostrarse a sí misma. Aunque doliese, había que hacer borrón y cuenta nueva. Reinventarse, pero sin perder las señas de identidad que han llevado a la marca del Biscione a hacer algunos de los coches más relevantes de la historia automovilística.

La respuesta, como tantas otras veces, era volver a sus orígenes y engendrar una berlina de motor longitudinal y tracción trasera, con unas cualidades dinámicas de primerísimo nivel, una presentación interior notable y una versión tope de gama V6 biturbo de 510 CV que hace 7:32 en Nurburgring. Qué grato es darse cuenta de que el 4C no fue una locura transitoria, sino el aperitivo de la Alfa que se avecina y que tiene un objetivo claro: meterse hasta la cocina del trío alemán y recuperar el lugar que por derecho le corresponde.

PRUEBA: HONDA HR-V 2001 (parte 2)


Salvo por la altura y por la emoción de estar ante uno de mis coches fetiche desde pequeño, subirse a un HR-V es como subirse a cualquier turismo de la época. Es la sensación de dominio lo que te escama, debido principalmente a la sensación de dominio que te proporciona su gran visibilidad.

Me pongo cómodo dentro de lo posible  -las posibilidades de regulación son bastante limitadas, aunque la postura en sí es buena-  y salgo a ajustar viejas cuentas pendientes con este Honda tan especial por una carreteritas que, si dijera secundarias, me estaría quedando muy corto...

PRUEBA: HONDA HR-V 2001 (parte 1)


Estas, con toda probabilidad, ante el primer crossover que viste, si obviamos la primera generación del RAV-4, que aún tenía un considerable aspecto de todo terreno clásico, y el extrañísimo AMC Eagle americano. El original, el verdadero precursor de ese concepto que hoy arrasa en los concesionarios para alegría de muchos  -el usuario genérico-  y desgracia de unos pocos  -el aficionado clásico-  y que se materializa en forma de Qasqhai, Kadjar, Sportage, CX-5, Tiguan o Ateca.

Este pionero, al que se le denominó HR-V y que nada tiene que ver con el que se vende actualmente, resultó de mezclar características de modelos muy dispares: tiene 3 puertas como un coupé, carrocería alargada como si de un pequeño Volvo familiar se tratase, altura al suelo elevada y tracción total al estilo un todo terreno y la longitud y anchura de un Golf de la época. En palabras de Honda, el coche total. ¿Lo era?

PRUEBA: MAZDA MX-5 1.5 (Parte 3)


Hora de despedirse del Mazda MX-5 y devolverlo a Hiro Motor, donde imagino que ya lo estarán echando de menos. Si decidiera quedármelo,  -estoy a tres cervezas de hacer una locura-  sería la unidad "un millón y poco" que el fabricante de Hiroshima coloca a otro afortunado. Es el roadster biplaza más vendido del mundo, y tiene detrás comunidades, clubs de propietarios y foros para aburrir y un nutrido mercado de piezas aftermarket para hacer lo que quieras con él. Además, es lo suficientemente exclusivo para ser distinto pero no lo suficientemente llamativo para que corran a comprárselo todos los que no quieren un coche para conducir sino para impresionar. Detrás del volante de un Miata, suele haber un tipo al que le gustan los coches.

Curiosamente, los últimos kilómetros con "mi" MX-5, volviendo de perderme por carreteritas asturianas, no voy intentando disfrutar sino echando números y haciéndo cábalas. Empiezo por esto último.

PRUEBA: MAZDA MX-5 2015 (parte 2)



El frío contra el que lucha el tibio sol de diciembre no arruina el día que tengo por delante. Ante mí tengo el que seguramente será uno de los mejores momentos que tendré como conductor: estoy subido a un Mazda MX-5 sin nada que hacer. No se me ocurre un plan mejor.

Generalmente no reservo un momento para las fotos, sino que las voy haciendo a medida que van surgiendo oportunidades. Pero la ocasión es diferente, especial, así que lo primero que hago es buscar un par de sitios bonitos  -encontrarlos en Asturias es terriblemente sencillo-  para inmortalizar el coche y dedicarme el resto del tiempo a la tarea para la cual fue creada este Mazda, que no es otra que Conducir. Con mayúscula.

PRUEBA: MAZDA MX-5 2015 (Parte 1)


Estos días me he dado cuenta de que, tan bonito como estar enamorado, es descubrir que aún quedan cosas de las que enamorarse. Te das cuenta de que, por más que el mundo se empeñe en lo contrario, nunca hay que perder la esperanza. De eso va al fin y al cabo esta prueba, con el brillantísimo Mazda MX-5 como hilo conductor. Ahí es nada.

Si realmente te gustan los coches, el MX-5, como ya hiciera el GT86  -imposible no mencionarlo en esta prueba-  te envenena. Y si, como en mi caso, estás demasiado acostumbrado a los coches normales, pone tu mundo boca abajo y lo sacude pero bien, esgrimiendo argumentos tan sencillos como irrebatibles para dejarte prendado. Pero tranquilos, que también traigo buenas noticias: no todos los sueños son caros.

PRUEBA: FORD FIESTA 1.2 (parte 1)


En nuestra cultura automovilística -que la hay por limitada que pueda ser- hay un puñado de coches que han dejado poso. Identificarlos es muy fácil si recurrimos a quien ve los coches con sana indiferencia, yo en estos casos suelo tirar de mi madre: digo Clio y ella sabe que es un Renault. Digo ciento veinti algo y enseguida dice Seat. Pues lo mismo pasa con el coche de nombre más patrio de cuantos hay: El Ford Fiesta.

Por sorprendente que parezca, mi experiencia a bordo de un “Fordfi” se reduce a algún viajecito, siendo un niño, en la primera? y segunda? Generación y algo más recientemente en la cuarta, siempre como pasajero. Afortunadamente, un viaje por Italia puso fin a esta grave carencia.

PRUEBA: SKODA ROOMSTER 1.4 MPI (parte 2)


Lo dejamos en la primera parte justo antes de ponernos en marcha y emprender un viaje que nos llevaría por buena parte de Polonia y Eslovaquia, a bordo de un Skoda Roomster que alquilamos cuatro amigos, ávidos por comprobar cómo se las apañaría la pequeña "monovoneta" por las carreteras del este.

Ya habíamos descubierto que aunque a priori el Roomster no nos había transmitido la mejor de las sensaciones, se escondía un par de ases bajo la manga en forma de gran habitabilidad, practicidad y buenas dosis de modularidad. Tanto fue así que no hubo ni una sola pelea por quien viajaba delante o detrás.

PRUEBA: SKODA ROOMSTER 1.4 MPI


Fiel a esa absurda manía de escribir sobre cualquier artilugio con cuatro ruedas y volante, hoy le ha tocado el turno al Skoda Roomster. La excusa fue un viaje con tres amigos por Polonia y República Checa en el cual recorrimos algo más de mil kilómetros. Fue un Roomster como pudo haber sido un Fabia, pero la fortuna  -y digo fortuna muy a propósito-  quiso que no quedaran los coches habituales y tuviéramos que viajar en uno al que cogimos cariño no solo por el viaje en sí, sino por lo buen compañero que fue durante todo el trayecto.

Reconoceré que la primera impresión no fue demasiado buena: por las pintas que tenía, lo que nos dejaron no fue un coche de alquiler sino uno de gerencia, bastante hecho polvo al menos en apariencia. Nuestro Roomster aguardaba sin tapacubos, bastante sucio y con una terrible pinta de furgoneta de reparto, lo que provocó un par de comentarios no demasiado halagadores. Sin embargo este curioso Skoda pronto nos daría en las narices con un par de argumentos contundentes.

PRUEBA: SEAT LEÓN 1.2 TSI (parte 2)


Maletas cargadas, papeleo hecho, depósito lleno… Es hora de comenzar el viaje que primero nos llevará por Hungría hasta Budapest  -increíblemente bella ciudad, por cierto-  para después dirigirnos a Praga, capital de la República Checa, pasando por Eslovaquia y Austria. El Seat León de alquiler será nuestro compañero de viaje y, tras una primera parte en la que recorrimos brevemente sus orígenes y su habitáculo, toca ver si dinámicamente también raya a buena altura.

Me siento con cierta emoción  -siempre me pasa al subirme por primera vez a un coche-  y con ajustar la distancia entre el asiento y el volante me basta para sentirme cómodo, no necesito tocar la disposición de este último. Llave al contacto y el pequeño TSI cobra vida…

PRUEBA: SEAT LEÓN 1.2 TSI (parte 1)


Recientemente, aprovechando la visita de unos familiares, he podido  -que largo se me estaba haciendo el no conducir regularmente-  conocer bastante de cerca el nuevo Seat León durante los más de 1.000 kilómetros que recorrÍ por Hungría, Austria, República Checa y Eslovaquia. 

El coche, de alquiler, iba a ser en principio un "Volkswagen Polo o similar", una expresión que al menos por aquí viene a significar "Skoda Fabia"  -que son esencialmente el mismo coche, pero al parecer el Polo da más caché-  . Por algún motivo, cuando recogimos el coche, lo que me pusieron en la mano fueron las llaves de un Seat Leon nuevo, con 35.000 kilómetros. Como no podía ser de otra manera, cada trayecto que hicimos lo dediqué no solo,a conocer el paisaje sino también al compacto germano-español.

PRUEBA: TOYOTA GT86 (parte 2)



Terminamos hace tiempo hablando de las cifras y aspectos que menos nos interesan  -aunque en este caso, menos sigue siendo muchísimo-  de este as que se sacó Toyota de la manga hace un par de años. Apreciamos cosas como su atrevida forma, el puesto del conductor y lo diferente que es para lo que se estila hoy día. En cambio, un interior un poco justito, tanto en espacio atrás  -obvio, por otra parte-  como en el refinamiento de ciertos puntos del interior no convencen tanto.

En cualquier caso, después del repaso que dimos por fuera y por dentro al GT86 en la primera parte, un botón rodeado de un brillante cromado situado bajo los mandos de la climatización, muy cerca del pomo del cambio, nos mira fijamente, tentándote, pidiéndote que lo pulses para insuflar vida a lo que se oculta bajo el capó.

PRUEBA: TOYOTA GT86 (parte 1)


No es como los demás.

Tiene el capó largo y el volante retrasado. Silueta coupé de verdad y apariencia agresiva. Motor bóxer de dos litros, 200 CV y atmosférico, de mantenimiento asequible. Es bajito, pesa relativamente poco y el cambio es manual. Ah, y tiene la tracción donde dicen que deben tenerla los deportivos de verdad.

Viene de Japón  -donde la cultura automovilística no surgió anteayer-  cuesta unos 30.000 € y lo fabrican a pachas Toyota y Subaru. Se llama GT86 en honor a sus antepasados y viene a demostrar que, aunque domine como nadie los híbridos y la ecología, Toyota aún sabe hacer coches de los que, literalmente, ya no quedan.


PRUEBA: MERCEDES-BENZ A 180 CDI 7G-DCT (parte 2)



Nos habíamos quedado en la primera parte de esta prueba a punto de arrancar el nuevo Clase A que muy amablemente nos cedieron en Adarsa, el concesionario de Mercedes-Benz en Oviedo. ¿Por qué el A 180 y no otro? Por razones comerciales básicamente. Insistí a Javier, el amable director comercial que me atendió, para que me dejase cualquiera de las versiones de gasolina, pero solo disponían de las versiones diésel A 180 y A 200. Me comentó, entre otras cosas, que las ventas estaban en torno a un 80%-20% a favor del diésel  -en España somos así, que le vamos a hacer-  y que se estaba vendiendo muy bien. Concretamente, el A 180 CDI que probamos hoy es la versión más comercializada.

Dejémonos ya de curiosidades y porcentajes de ventas y pongámonos al lío, esto es, a conducir el Mercedes Clase A.

PRUEBA: MERCEDES-BENZ A180 CDI 7G-DCT (parte 1)



Esta semana he tenido la oportunidad de probar uno de los últimos compactos en aparecer en escena. Quizá el nombre no os suene a nuevo, pero el concepto es muy distinto: ya no es un monovolumen de menos de cuatro metros de apariencia inocente y familiar. De hecho, lo único que tiene el nuevo Clase A con el modelo anterior es... el nombre.

¿Recordáis eso de “algo está pasando en Mercedes”? Pues es algo más que marketing y lo comprobé en Adarsa, concesionario oficial Mercedes-Benz en Oviedo. No solo es el Clase A, también es el CLA o el GLA… modelos que transmiten una imagen más fresca y moderna de lo que venía siendo habitual en la marca, tratando en mi opinión de alejarse un poco de ese estigma de “coches para señores mayores”.

PRUEBA: AUDI A3 SPORTBACK 1.8 TFSI QUATTRO (parte 2)



En esta segunda parte vamos a dejar de lado aspectos, impresiones del interior y demás aspectos “superficiales” de los que el A3 Sportback deja en general bastante buena impresión y vamos a centrarnos en cosas más importantes: comportamiento, motor, conducción… esa clase de cosas.

Mencionaba al final de la anterior entrada los numerosos galardones recibidos por la tecnología TFSI del grupo Volkswagen, con la que, de alguna manera, “pospusieron” la hibridación y demás tecnologías novedosas y apostaron por darle otra vuelta más de tuerca a lo que ya tenían. Parece que les ha funcionado.

PRUEBA: AUDI A3 SPORTBACK 1.8 TFSI QUATTRO (parte 1)



Hacía ya tiempo que no teníamos una prueba. No siempre es fácil hacerse con un coche más o menos nuevo e interesante como el de esta ocasión, afortunadamente siempre hay algún conocido, o algún concesionario que se enrolla y me hace feliz. En este caso es un amigo y el coche es uno de los Audi más exitosos de la historia: el A3.

Para ser más precisos, se trata de la versión Sportback, de cinco puertas, con el motor 1.8 TFSI de 160 CV del que ya hablaremos más adelante y que, por cierto, tenía muchas ganas de catar. Vamos a darle un breve repaso a sus orígenes antes de meternos en harina.

PRUEBA: MAZDA 3 2.2 SKYACTIV-D (parte 2)




Retomamos la prueba del nuevo Mazda 3 que nos dejaron en Hiro Motor, concesionario oficial de Mazda en Oviedo, para conocer de primera mano este notable compacto japonés. Comentábamos en la primera parte su agradable diseño, quizá algo empañado por esa inoportuna matrícula delantera  -habrá que acostumbrarse-  pero diferente a todo lo ya visto y con personalidad, lo cual le confiere un plus de exclusividad.

También descubrimos la alta sensación de calidad interior que transmite: solo algunas nimiedades le separan de los acabados más Premium de la categoría. No destaca por sus cotas interiores  -está en un aceptable término medio-  , aunque no se echa en falta más espacio. La dotación tecnológica de la versión probada era alta y su manejo, pese a requerir de cierto aprendizaje, me pareció cómoda e intuitiva. Ahora toca ponerse en marcha y ver cómo se desenvuelve el 3.

PRUEBA: MAZDA 3 2.2 SKYACTIV-D (parte 1)



Ya hemos comentado en anteriores ocasiones que Mazda es una marca que cuesta tildarla de generalista porque tiene algo más, algo especial. Las pruebas están ahí, por ejemplo hasta hace bien poco aún ofrecían motores rotativos  -el Renesis del RX-8- , siendo la única que se atrevió con ellos. Aunque los tiempos están cambiando, Mazda quiere seguir siendo diferente  y lo demuestra con unos coches que, SkyActiv mediante, le hacen una peineta importante al downsizing y a casi todo lo establecido.

Las palabras están muy bien, pero tarde o temprano tienen que ser respaldadas por hechos, y qué mejor que el nuevo  -y esperado-  compacto de la marca nipona para averiguar todo esto. Con la complicidad de Hiro Motor, concesionario oficial de Mazda en Oviedo, he podido conducir el 3, nacido para ponerle las cosas difíciles al comprador europeo que busca opciones dentro del nutrido segmento C. Veamos qué ofrece el 3 bajo el plomizo cielo asturiano, no sin antes conocer sus raíces.