Con el buen sabor de boca de la temporada anterior, Michèle encaraba un 1982 que acabaría siendo su mejor año en lo deportivo... y probablemente el peor en lo personal. Como no podía ser de otra forma, la temporada comenzaba en Montecarlo. Desde el primer tramo los Audi de Mikkola y Mouton se mostraron competitivos -los tramos nevados y helados de esa edición jugaron muy a su favor- , destacando el scratch de la piloto en la primera pasada por el Col de Turini. Sin embargo una placa de hielo en el duodécimo tramo dio al traste con sus opciones: el Audi Quattro impactó violentamente contra un muro a más de 100 km/h, sufriendo Fabrizia Pons una conmoción y Michéle un fuerte traumatismo en la pierna. La victoria iría a parar a manos de Rohrl y su Opel Ascona 400, secundado por un buen Mikkola, que llevaba un Quattro al podio, y Jean-Luc Therier con un 911.
Afortunadamente el accidente en el rally del Principado no impidió a las chicas tomar la salida en Suecia donde a pesar de realizar una buena actuación, la fortuna les volvió a ser esquiva al salirse en el mismo punto donde momentos antes se habia salido Mikkola, chocando los dos Audi. A pesar del susto, logró llegar a meta quinta -segundo Audi, tras el ganador Blomqvist- y sumar los primeros puntos de la temporada.
















