PRUEBA: MAZDA MX-5 2015 (parte 2)



El frío contra el que lucha el tibio sol de diciembre no arruina el día que tengo por delante. Ante mí tengo el que seguramente será uno de los mejores momentos que tendré como conductor: estoy subido a un Mazda MX-5 sin nada que hacer. No se me ocurre un plan mejor.

Generalmente no reservo un momento para las fotos, sino que las voy haciendo a medida que van surgiendo oportunidades. Pero la ocasión es diferente, especial, así que lo primero que hago es buscar un par de sitios bonitos  -encontrarlos en Asturias es terriblemente sencillo-  para inmortalizar el coche y dedicarme el resto del tiempo a la tarea para la cual fue creada este Mazda, que no es otra que Conducir. Con mayúscula.

PRUEBA: MAZDA MX-5 2015 (Parte 1)


Estos días me he dado cuenta de que, tan bonito como estar enamorado, es descubrir que aún quedan cosas de las que enamorarse. Te das cuenta de que, por más que el mundo se empeñe en lo contrario, nunca hay que perder la esperanza. De eso va al fin y al cabo esta prueba, con el brillantísimo Mazda MX-5 como hilo conductor. Ahí es nada.

Si realmente te gustan los coches, el MX-5, como ya hiciera el GT86  -imposible no mencionarlo en esta prueba-  te envenena. Y si, como en mi caso, estás demasiado acostumbrado a los coches normales, pone tu mundo boca abajo y lo sacude pero bien, esgrimiendo argumentos tan sencillos como irrebatibles para dejarte prendado. Pero tranquilos, que también traigo buenas noticias: no todos los sueños son caros.

LA REINA MICHÈLE (parte 2)


Tras tantos años de esfuerzos y triunfos, llegaba el momento de la verdad y Michelle Mouton se estrenaba en el Campeonato Mundial de Rallies de la mano de Audi, formando equipo con Hannu Mikkola. Así pues, el equipo se plantaba en el Montecarlo de 1981 con muchas incógnitas por despejar, sobre todo relativas al rendimiento del Quattro.

Tras varios meses de pruebas, seguramente los dos pilotos ya sabrían lo que tenían entre manos: un coche potente y de gran agarre, pero pesado, torpe y complicado de conducir, que les daría una clara ventaja en las superficies más deslizantes pero que les haría sudar en rallies de asfalto o tierra con mucho grip. El reparto de pesos, condicionado por ese cinco cilindros en línea colgado del tren delantero, también le haría sufrir mucho en rallies lentos. Podría decirse que la estrategia pasaba en su mayor parte por confiar en el éxito de la tracción total, la superior potencia y el talento de sus pilotos.

EL NIÑO DEL TRICICLO


Estos días de atrás, y como tantas veces ocurre, quien menos te lo esperas te da una lección de algo. La última que he recibido ha corrido a cargo de mi primo Manuel, de 15 años. Primero por demostrarme que las generaciones del 2000 en adelante no están del todo perdidas, sino que aún hay esperanza, cosas que rescatar. Segundo, por mostrarme la viva prueba de una realidad de la que aún hoy la mayoría no se da cuenta: la diversión, cuando se trata de conducir, no está en la velocidad, sino en ir al filo de la catástrofe sin que el segundero o el velocímetro tengan relevancia alguna.

Enseguida me explico, dejadme empezar  -orgullo de primo-  por el protagonista de la historia: Manuel es un niño que aunque tiene las consolas de rigor y artilugios enchufables varios, su infancia ha sido más bien a la antigua usanza: Lego, las típicas maquetas de metal de máquinas y camiones de construcción, bicicleta y balón... Digamos que le llama más salir a pelearse con la vida y tirar de Mercromina que la comodidad del sofá y el FIFA. Es verdad que el no vivir en una gran ciudad le da una serie de posibilidades que otros niños no tienen, pero no menos cierto es que si las tuvieran, seguramente no las aprovecharían.

RALLY DE ESPAÑA: PRIMERA DE MIKKELSEN, SORDO TERCERO


Primera victoria mundialista de Andreas Mikkelsen y Ola Floene  -que ya les tocaba-  en nuestra prueba del Mundial de Rallies, donde Dani Sordo ha realizado un papel brillante a lo largo de toda la prueba, terminando tercero. Ambos se vieron beneficiados por el abandono de Ogier, que en un error de los que rara vez comete, golpeó el Polo contra un quitamiedos, quedando fuera de una prueba que de la que había sido dueño y señor casi de principio a fin.

La prueba, mixta con un primer día que discurrió sobre tierra y el resto sobre asfalto, comenzó con los Volkswagen arriba, concretamente los de Ogier y Latvala, que pese a tener que abrir pista, se imponían con facilidad a pilotos como Tanak, Sordo o Paddon, que se encontraban la pista más limpia pero veían como les caían décimas en cada tramo. Entre ellos tres se colocaba el primer Citroën de Ostberg y Mikkelsen, que en unos pocos tramos ya perdía 20 segundos con su compañero Ogier