miércoles, 23 de julio de 2014

PRUEBA: TOYOTA GT86 (parte 1)


No es como los demás.

Tiene el capó largo y el volante retrasado. Silueta coupé de verdad y apariencia agresiva. Motor bóxer de dos litros, 200 CV y atmosférico, de mantenimiento asequible. Es bajito, pesa relativamente poco y el cambio es manual. Ah, y tiene la tracción donde dicen que deben tenerla los deportivos de verdad.

Viene de Japón  -donde la cultura automovilística no surgió anteayer-  cuesta unos 30.000 € y lo fabrican a pachas Toyota y Subaru. Se llama GT86 en honor a sus antepasados y viene a demostrar que, aunque domine como nadie los híbridos y la ecología, Toyota aún sabe hacer coches de los que, literalmente, ya no quedan.


miércoles, 9 de julio de 2014

#DefiendeLosRallies

Carta al señor José Miguélez:

Sinvergüenza, ignorante y oportunista son solo algunos de los calificativos más blandos que se le pueden poner, señor Miguélez. No se alarme, ni se lleve las manos a la cabeza, al menos no sin leer el porqué de esta animadversión hacia usted.

Fíjese que no le he llamado tonto, porque lo cierto es que usted de eso no tiene un pelo. Lo ha demostrado escribiendo un primer artículo   -manual imprescindible de oportunismo e ignorancia, de ahí la primera línea de esta entrada-  y posteriormente un segundo escrito adelantándose a las críticas y argumentos que esgrimirían sus críticos, cubriéndose el culo ante la indignación que sabía  -insisto en que no es usted tonto-  que suscitaría. La jugada, aunque usted piense lo contrario, no le ha dado más razón ni legitimidad, y lo que es peor aún, sigue siendo usted un sinvergüenza.

domingo, 6 de julio de 2014

EL TRISTE PROTAGONISMO DE LOS RALLIES


Apenas recuerdo un puñado de portadas en las que los rallies, la disciplina deportiva que más me apasiona, fuera  protagonista. De hecho, ahora mismo solo sabría citar dos del diario deportivo Marca: una en la que Carlos Sainz y Luis Moya aparecen subidos al Toyota tras ganar Montecarlo y la de la fatídica tarde de Cardiff donde la pareja se quedó a tiro de piedra, casi literalmente, de ganar su tercer título mundial. Imagino que cuando Carlos asaltó el Dakar también ocuparía algún trocito pequeño de portada, así como la victoria de Dani Sordo y Marc Martí en Alemania.

Ahora bien, portadas con accidentes y desgracias sucedidas en algún tramo hay para forrar una galería del Museo del Prado. No cabe duda que cualquier evento en el que una o varias personas pierdan la vida es triste noticia, el problema reside en el morbo con el que se tratan los accidentes, que en ocasiones raya lo obsceno, como cuando alguna cadena  -seguro que todos os imagináis cuál-  busca entre los asistentes imágenes o vídeos del momento en el que el coche le quita la vida al aficionado para ser emitidos después. Creo que vergonzoso sería poco decir.

domingo, 29 de junio de 2014

RALLY DE POLONIA: MIKKELSEN NO AGUANTA Y OGIER GANA


El duo Ogier-Ingrassia se ha llevado la victoria en el Rally de Polonia tras una bonita  -aunque no demasiado larga-  lucha con su compañero de equipo, Andreas Mikkelsen. La pareja gala suma con esta cinco victorias y Volkswagen firma pleno de victorias en el ecuador de la temporada. Si la dictadura de Citroën ya fue cruel, la del equipo alemán promete ser incluso peor.

Lo habíamos dejado ayer mientras de estaban disputando los tramos de la tarde, cuando Ogier y Mikkelsen estaban separados por menos de un segundo y Ostberg no andaba muy lejos. Pero el tramo doce, Stare Juchi, cuando en un cruce el noruego de Volkswagen cometía un error y perdía una decena de segundos. Se abría así por primera vez hueco entre primero y segundo.

sábado, 28 de junio de 2014

RALLY DE POLONIA: LUCHA FRATRICIDA DE VOLKSWAGEN


Fin de semana de rally, el de Polonia concretamente, que vuelve al calendario del mundial tras unos pocos años ausente. Tampoco está Dani Sordo en está ocasión pero no ha faltado ni falta la emoción, a cargo de Ogier y un gran Mikkelsen que están luchando a cara de perro por la victoria.

Un rally que está siendo muy rápido, con medias que superan holgadamente los 130 km/h, y que comenzaba con el primer y el tercer Polo WRC pugnando por la primera plaza. El segundo Volkswagen de Latvala era incapaz de seguirles el ritmo, incómodo sobre la tierra polaca. Esta circunstancia la aprovechaba Mads Ostberg para colocar su Citroën en plaza de podio. Latvala, pese a sus manifiesta falta de feeling, se las ingeniaba para ser cuarto, seguido de cerca por Kris Meeke.