PRUEBA ALFA ROMEO GIULIA: BENDITO REGRESO (parte 2)


A todo Alfa se le supone un Cuore Sportivo, de manera que al Giulia no le vale solo con parecerlo: también ha de serlo. A juzgar por lo que hemos visto en la primera parte de la prueba, el primer punto lo cumple sobradamente, pero nos falta por dilucidar el segundo y más importante. ¿Habrá conseguido Alfa imprimir en el Giulia el carácter dinámico que se espera de él o se quedará, como tan a menudo ocurre últimamente, en otra buena jugada de marketing?

Las preciosas y retorcidas carreteras secundarias asturianas se encargarán de sacar al Giulia de su zona de confort y dirimir hasta que punto el Giulia es el coche que los entusiastas esperamos. Tras las breves explicaciones de Jorge, comercial en el que se atisba verdadero gusto por el automovilismo, me quedo solo con el coche. Se trata de la versión 2.2 diésel, así que me pongo el chaleco anti prejuicios  -que cada día pesa más-  y aprieto el botón redondo del volante que pone en marcha el motor.

LA REINA MICHÈLE (parte 3)


Con el buen sabor de boca de la temporada anterior, Michèle encaraba un 1982 que acabaría siendo su mejor año en lo deportivo... y probablemente el peor en lo personal. Como no podía ser de otra forma, la temporada comenzaba en Montecarlo. Desde el primer tramo los Audi de Mikkola y Mouton se mostraron competitivos  -los tramos nevados y helados de esa edición jugaron muy a su favor- , destacando el scratch de la piloto en la primera pasada por el Col de Turini. Sin embargo una placa de hielo en el duodécimo tramo dio al traste con sus opciones: el Audi Quattro impactó violentamente contra un muro a más de 100 km/h, sufriendo Fabrizia Pons una conmoción y Michéle un fuerte traumatismo en la pierna. La victoria iría a parar a manos de Rohrl y su Opel Ascona 400, secundado por un buen Mikkola, que llevaba un Quattro al podio, y Jean-Luc Therier con un 911.

Afortunadamente el accidente en el rally del Principado no impidió a las chicas tomar la salida en Suecia donde a pesar de realizar una buena actuación, la fortuna les volvió a ser esquiva al salirse en el mismo punto donde momentos antes se habia salido Mikkola, chocando los dos Audi. A pesar del susto, logró llegar a meta quinta  -segundo Audi, tras el ganador Blomqvist-  y sumar los primeros puntos de la temporada.

¿SE ACABÓ EL EFECTO MIEDO?



Conducir bajo los efectos de las drogas: 6 puntos y 6.000 euros. Instalar inhibidores de radar: 6 puntos y 1.000 euros. Conducir sin el cinturón de seguridad abrochado: 3 puntos y 200 euros. A tenor de las estadísticas, la entrada del permiso de conducir por puntos ha sido todo un éxito. Bajo la en ocasiones discutida dirección de Pere Navarro, la DGT pasó de contabilizar 5.000 muertos al año por accidente de tráfico en 2004 a poco más de 2.000 en 2012. 

Resulta obvio que hay otra serie de circunstancias que ha contribuido, algunas de manera seguramente notable, a tan feliz logro: la obligatoriedad de instalar ESP en los coches nuevos, sus mejoras en seguridad activa, la labor de bomberos y médicos... Pero al margen de todo eso, es justo destacar el permiso por puntos y esa cultura del miedo que trajo consigo como piedras angulares de la drástica reducción de víctimas mortales. Una ley con sus puntos discutibles: por ejemplo ir a 82 km/h por una carretera limitada a 50 km/h tiene la misma sanción de puntos  -cuatro-  que dar marcha atrás en la autovía, por ejemplo.

ALFOMBRILLAS, LAS OLVIDADAS


Las alfombrillas son una de esas cosas de las que solo nos acordamos cuando nos plantean problemas pero que ignoramos casi por completo el resto de la vida útil del coche, sin darnos cuenta de que, como tantos otros elementos de desgaste, se van deteriorando. Y aunque no seamos capaces de apreciarlo, envejecen considerablemente el aspecto interior del coche.

La primera toma de contacto con este simpático elemento que protege el coche de la mayor parte de la suciedad que llevamos en los pies  -sobre todo en mi caso, que piso todo lo pisable-  suele comenzar peleándonos con el concesionario para que nos las regalen y no tengamos que pagar como por ellas como equipamiento extra. Afortunadamente esto ya ocurre menos, pero sigue sucediendo: en un Skoda Fabia en sus versiones básicas son un extra de 40 euros. Una alfombrilla reversible para el maletero de un Peugeot 208, son 35 euros.

PRUEBA ALFA ROMEO GIULIA: BENDITO REGRESO (parte 1)


Nunca un regreso fue tan esperado. Dar a luz al Giulia ha sido uno de los retos más importantes a los que se ha enfrentado Alfa en mucho, mucho tiempo. No sólo por lo que tenía que demostrar a su público, sino por lo que tenía que demostrarse a sí misma. Aunque doliese, había que hacer borrón y cuenta nueva. Reinventarse, pero sin perder las señas de identidad que han llevado a la marca del Biscione a hacer algunos de los coches más relevantes de la historia automovilística.

La respuesta, como tantas otras veces, era volver a sus orígenes y engendrar una berlina de motor longitudinal y tracción trasera, con unas cualidades dinámicas de primerísimo nivel, una presentación interior notable y una versión tope de gama V6 biturbo de 510 CV que hace 7:32 en Nurburgring. Qué grato es darse cuenta de que el 4C no fue una locura transitoria, sino el aperitivo de la Alfa que se avecina y que tiene un objetivo claro: meterse hasta la cocina del trío alemán y recuperar el lugar que por derecho le corresponde.