Maletas cargadas, papeleo hecho, depósito lleno… Es hora de
comenzar el viaje que primero nos llevará por Hungría hasta Budapest -increíblemente bella ciudad, por
cierto- para después dirigirnos a Praga,
capital de la República Checa, pasando por Eslovaquia y Austria. El Seat León
de alquiler será nuestro compañero de viaje y, tras una primera parte en la que
recorrimos brevemente sus orígenes y su habitáculo, toca ver si dinámicamente también
raya a buena altura.
Me siento con cierta emoción -siempre me pasa al
subirme por primera vez a un coche- y con ajustar la distancia entre el asiento y el volante
me basta para sentirme cómodo, no necesito tocar la disposición de este último.
Llave al contacto y el pequeño TSI cobra vida…